Unidad pastoral Santa María de Olárizu / Olarizuko Andre Maria Pastoral Barrutia

Lunes 06 de Abril del 2020

circulo de silencio 200326

cartel


El Coronavirus nos ha metido en casa por eso el próximo Círculo va a ser diferente. Nos unimos al resto de Círculos de España y hacemos una convocatoria única

para el

JUEVES

DÍA 26 DE MARZO

A LAS 19h

EN CASA.


El lema: AHORA MÁS QUE NUNCA.

Os enviamos el Manifiesto para que a las 19h cada uno desde su casa lo pueda leer, eso nos unirá en ese Círculo que realizamos todos los meses.

 

Por una ciudad más acogedora. Hiri abegikor baten alde.  Eskerrik asko!!

#círculosdesilencioencasa

 

 

MANIFIESTO

Ahora más que nunca, con las personas olvidadas

Esta vez no va a poder ser. No nos podemos ver en el CIRCULO DE SILENCIO. Pero esta situación no queremos que impida seguir manifestando nuestra solidaridad, a la vez que ser una oportunidad para sentirnos unidos con el resto de “círculos” que mensualmente se celebran en más de 50 localidades de todo el Estado.

Desde nuestros hogares nos sentimos cercanos, muy cercanos, a todos los que estáis pasando la enfermedad, a muchos que habéis perdido un ser querido, a cientos de personas que sufren y sufrirán las consecuencias de esta crisis.

La situación de “Estado de alarma” ante la epidemia del coronavirus ha supuesto una crisis económica, con la apertura de ERTEs en innumerables empresas y la pérdida de empleo para muchos cientos de miles de personas. Mientras, los contagios aumentan y las víctimas del virus no dejan de multiplicarse. Con ellas, crece el dolor y la preocupación de las familias.

En estas circunstancias, no podemos dejar de alzar la voz por las personas migrantes, que encarnan, muy a pesar suyo, a las víctimas de siempre, también de ahora. Ellas han encontrado sus posibilidades de sobrevivir en trabajos muchas veces precarios que exigen deambular por las calles -manteros-; ellas han asumido muchos de los trabajos de cuidados en los hogares; ellas afrontan también en un elevado porcentaje tareas agrícolas en condiciones a menudo muy difíciles; ellas -en especial las mujeres- son víctimas de la trata y se ven abocadas a la prostitución; ellas, por último, se encuentran a menudo recluidas en los CIEs por no cometer más delito que haber huido de las guerras, el hambre, la pobreza…

Son también no pocas personas migrantes, junto a otras muchas empobrecidas y marginadas, las primeras que no pueden cumplir el requerimiento del gobierno de recluirse en sus hogares porque viven en la calle o en campamentos improvisados junto a las grandes explotaciones agrícolas donde trabajan o en prostíbulos o en cárceles o en los CIEs, o en pisos diminutos que comparten porque no pueden permitirse nada mejor, igual que muchas otras personas víctimas de la pobreza y la exclusión… En definitiva, hablamos de una parte de la población, de vecinos y vecinas que no pueden cumplir el requerimiento del gobierno porque no tienen casa, porque no tienen algo a lo que puedan llamar hogar.

Otros muchos, que esta situación les deja sin alimentos suficientes para poder aguantar. Situación que en Vitoria venimos denunciando desde hace meses y que ahora se acentúa notablemente, dado que los voluntarios y las donaciones no pueden cubrir las necesidades de muchas familias y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz sigue sin atender el derecho a la alimentación de todos los que tienen menos de 6 meses de empadronamiento. Ahora, más que nunca, ¿Cómo van a poder comer?.

Esta situación subraya la enorme gravedad de que en nuestra ciudad haya personas que no tengan el derecho a la alimentación cubierto. Acentúa la importancia de nuestra denuncia y lagravedad de la lentitud de las instituciones y de nuestros gobernantes para solucionar este problema.

Por todo ello, HOY, nos sumamos a todos los colectivos que formamos “CIRCULO DE SILENCIO” en España, y pedimos:

● Frenar las repatriaciones y cualquier otra medida de orden judicial o administrativo que ponga en riesgo a personas que ante todo deben tener garantizadas las necesarias medidas de protección sanitaria. Recordemos además que el mantenimiento de estas políticas solo contribuye a coartar la consulta de las personas migrantes sin papeles en los centros de salud cercanos.

● Cerrar los CIEs y ofrecer alternativas habitacionales dignas a las personas que no tengan una vivienda estable; además, deberán garantizarse condiciones de seguridad sanitaria adecuadas en todos los albergues y alojamientos para personas sin residencia fija que estén allí de forma temporal, mientras no se les ofrece una alternativa más idónea.

● Combatir y denunciar las afirmaciones de carácter xenófobo que busquen estigmatizar a las personas migrantes, especialmente cuando proceden de organizaciones y medios con evidente poder mediático.

● Que la alimentación sea reconocida como un derecho para todas las personas y que se pongan los medios desde las instituciones para que todo el mundo pueda tenerlo.

En estos días, como si despertáramos a una nueva realidad, somos más conscientes que nunca de lo que es importante en la vida: la libertad de movimientos, de desplazarte a donde te plazca (los vuelos procedentes de España han sido restringidos en muchos países); el placer de gozar de un paseo, sin rumbo fijo, solo porque sí; la seguridad de tener una despensa con comida, la alegría de encontrarse con las personas amigas, con las vecinas, con la gente de nuestro entorno; la maravilla de la caricia, del beso, del abrazo; el valor de los trabajos de cuidados y de quienes producen nuestros alimentos, en manos muchos de ellos de las personas migrantes y precarizadas...

Un poeta escribió una vez: “Vendrá un día más puro que los otros […]. Un fulgor nuevo envolverá las cosas”. Vendrá un día más puro que los otros, un día en el que la solidaridad sea el pan tierno de cada día, un día en el que ya no haya CIEs, refugiadas, sin papeles, extranjeras, sin hogar, maltratadas, explotadas, ninguneadas, olvidadas, nadies…

Ese día puede ser HOY.