Unidad pastoral Santa María de Olárizu / Olarizuko Andre Maria Pastoral Barrutia

Martes 26 de Marzo del 2019

comentario c bautismo 2019

bautismo 2019


Son pocos los cristianos que saben en qué día fueron bautizados, y menos aún los que Io celebran. Basta recordar la fecha de nacimiento y celebrar el cumpleaños.

Importante no es recordar un rito, sino agradecer la fe que marca nuestra vida desde niños y asumir con gozo nuestra condición de creyentes. La fiesta del Bautismo del Señor que celebramos puede ser una invitación a recordar nuestro propio bautismo y a reafirmarnos de manera más responsable en nuestra fe.

Tal vez lo primero que hemos de hacer es reconocer si la fe ocupa un lugar central en nuestra vida, o si es un añadido del que podríamos prescindir sin grandes consecuencias. Una pregunta que nos ayuda sería: ¿Es la fe la que orienta e inspira la totalidad de mi vida, o vivo sostenido y estimulado sólo por la búsqueda de bienestar, el disfrute de la vida, las ocupaciones laborales y mis pequeños proyectos?

La fe no es algo que se tiene, la fe es una relación viva y personal con Dios, que se va haciendo más honda y entrañable a lo largo de los años. Ser creyente, antes de creer algo, es creerle a ese Dios revelado en Cristo. La pregunta sería si mi fe se reduce a aceptar teóricamente que Dios existe, que algo pide, “aceptar algo de lo que la Iglesia dice”, o si más bien busco abrirme de manera humilde y confiada a Dios.

Pero para abrirse a Dios no bastan los ritos externos, los rezos rutinarios o la confesión de los labios. Es necesario creerle a Jesucristo, escuchar interiormente su Palabra, acoger su evangelio. ¿Leo los evangelios? Esos que están al fondo de la templo estos días para que los cojamos y llevemos a nuestro hogar. Esos que cada día tienen unos versículos y un comentario… ¿los llevo? ¿Los leo? ¿Hago algo por conocer mejor la persona de Jesús y su mensaje?

Además, la fe no es algo que se vive de manera solitaria y privada; a pesar de nuestra cultura cada vez más individualista y de que lo colectivo, el barrio, el grupo, son realidades en declive en nuestro interés. Es una equivocación pensar en la fe como una especie de “hobby" o afición personal. El creyente celebra, agradece, canta y disfruta su fe en el seno de una comunidad cristiana. ¿No he de renovar e intensificar más los lazos con la comunidad donde se alimenta y sostiene mi fe?

La celebración del domingo es fundamental para el cristiano. El domingo es el día en que se encuentra con su comunidad, celebra la eucaristía, escucha el evangelio, invoca a Dios como Padre y renueva su esperanza. Sin esta experiencia semanal, difícilmente crecerá la fe. ¿Pienso que para mí es suficiente acordarme de Dios en los momentos malos, asistir distraído a algunos funerales y santiguarme antes de las comidas?

Quien quiera conocer "el gozo de la fe” y experimentar la luz, la fuerza y el aliento que la fe puede introducir en la vida del ser humano ha de comenzar por estimularla, cuidarla y renovarla.


Si quieres ver la hoja de participación de nuestra celebración del domingo en las parroquias de la Unidad Pastoral Santa María de Olárizu. PINCHA AQUÍ.