Unidad Pastoral Santa María de Olárizu
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comentario a to17 260802

Jesús curando gentes enfermas y desnutridas que le traen de todas partes. Lo hace, según la traducción actual, por que se compadeció, con otras palabras, aquellas personas y su situación le conmueven. Mientras tanto, sus discípulos ven que se está haciendo tarde. Su diálogo con Jesús nos permite penetrar en el significado profundo del episodio.
Los discípulos hacen a Jesús un planteamiento realista y razonable: «Despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida». Ya han recibido de Jesús la atención que necesitaban. Ahora, que cada uno se vuelva a su aldea y se compre algo de comer.
La reacción de Jesús sorprende: «No hace falta que vayan; dadles vosotros de comer». El hambre es un problema demasiado grave para desentendemos unos de otros y dejar que cada uno lo resuelva como pueda. No es el momento de separarse, sino de unirse y compartir entre todos lo que haya, sin excluir a nadie.
Los discípulos contabilizan solo cinco panes y dos peces. No importa. Lo poco basta cuando se comparte con generosidad. Jesús manda que se sienten todos sobre el prado. Así todo cambia y los que estaban a punto de separarse para saciar su hambre en su propia aldea se sientan juntos en torno a Jesús para compartir lo poco que tienen. Así quiere ver Jesús a la comunidad humana.
Y viene bien fijarnos lo que narra el evangelio que hizo Jesús: No los «multiplica». Primero bendice a Dios y le da gracias: aquellos alimentos vienen de Dios; son de todos. Luego los va partiendo y se los va dando a los discípulos. Estos, a su vez, se los van dando a la gente. Los panes y los peces han ido pasando de unos a otros. Así han podido saciar su hambre todos.
Ahora que ha dejado de ser noticia, recordemos a los que siguen sufriendo en la zona “0” del terremoto de Venezuela. Y las distintas actitudes que ha habido y tener claro que encerrarnos en nuestro «bienestar egoísta», levantando barreras cada vez más degradantes y asesinas es contario al evangelio. Hoy se nos alerta a que no seamos de los “cristianos razonables” (entre comillas) que despedimos a los necesitados que se hunden en su miseria. Que se nos note que hoy también hemos oído y entendido que Jesús nos dice «Dadles vosotros de comer».
Si quieres ver la hoja de participación de una de las parroquias de la Unidad Pastoral Santa María de Olárizu para este primer domingo de agosto. PINCHA ABAJO.