Unidad pastoral Santa María de Olárizu / Olarizuko Andre Maria Pastoral Barrutia

Jueves 15 de Octubre del 2026

comentario a to29 261018

fano


Se está pasando, de momento, el eco de Mari Carmen, la anciana desahuciada fallecida en Madrid. Supongo que alguno de los que nos juntamos en la eucaristía hemos hecho oración y hemos pedido en ella. Los creyentes ponemos en las manos de Dios a las personas cuando gozan, cuando sufren, cuando luchan, cuando mueren. Y por Mari Carmen, más allá de que haya sido convertida en símbolo, en arma arrojadiza, para señalar, para acusar.

Algo parecido le pasa a Jesús en el evangelio de hoy. Una moneda convertida en símbolo. Un asunto legal para poner a Jesús entre la espada y la pared: los impuestos, pagarlos o no. Y unos protagonistas: para esto se juntan fariseos y partidarios de Herodes Antipas que, para otras cosas nunca se juntaban.

La trampa está bien pensada: «¿Es lícito pagar impuesto al César o no?», Si responde negativamente le podrán acusar de rebelión contra Roma. Si legitima el pago de tributos quedará desprestigiado ante los campesinos pobres y asfixiados por impuestos. Los necesitados a los que Dios ama de forma singular, y a los que Jesús defiende con todas sus fuerzas.

La respuesta de Jesús se recuerda: «Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Hay muchos los cristianos capaces de repetir esa frase  algunos con intereses diferentes a los de Jesucristo, la manipulan.

Jesús no está pensando en Dios y en el César de Roma como dos poderes que pueden exigir cada uno de ellos, en su propio campo, sus derechos a sus súbditos. Como todo judío fiel, Jesús sabe que a Dios «le pertenece el orbe y todos sus habitantes» (Salmo 24). Todo lo que es del César antes es de Dios, porque los súbditos del emperador, son hijos de Dios.

Jesús se centra en lo concreto…. llevan la «moneda del impuesto» en sus bolsas, pues ¡que cumplan sus obligaciones! Y Jesús continúa no al servicio del Imperio de Roma, sino abriendo caminos al reino de Dios y su justicia.

Porque su mirada tiene otro centro, el que añade en su respuesta con la novedad de la fe: «Dad a Dios lo que es de Dios». Es decir, no deis a ningún César lo que solo es de Dios: la vida de sus hijos. En especial los pobres son de Dios, los pequeños son sus predilectos, el reino de Dios les pertenece. Nadie ha de abusar de ellos.  No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder.

Hoy, día del DOMUND, acogemos esta propuesta, pensamos en los que menos tienen y, entre ellos, aquellos que están entregando su vida en esta hermosa tarea que es seguir el estilo del evangelio al lado de los necesitados en sus países. Momento de agradecer a Dios la vocación que les da. Momento de agradecer la disponibilidad de esas mujeres y esos hombres laicos y consagrados y, además de tenerles presentes en nuestra oración, toquemos nuestra cartera, y seamos generosos con los que acompañan a los preferidos de Dios. Jesucristo nos lo ha dicho: dad a Dios lo que es de Dios.

 

Si quieres ver la hoja de participación de una de las parroquias de la Unidad Pastoral Santa María de Olárizu para este domingo del DOMUND. PINCHA ABAJO


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