Unidad pastoral Santa María de Olárizu / Olarizuko Andre Maria Pastoral Barrutia

Miércoles 05 de Octubre del 2022

comentario C TO18 220731

fano


Hay personas que siguen estudiando la situación social y económica que Jesús vivió en la Galilea. Entonces, mientras en las ciudades crecía la riqueza, en las aldeas aumentaba el hambre y la miseria. Mientras los campesinos se quedaban sin tierras, los terratenientes construían silos y graneros cada vez más grandes.

En un pequeño relato conservado por Lucas, Jesús revela qué piensa de aquella situación tan contraria al proyecto querido por Dios de un mundo más humano para todos. No narra esta parábola solo para denunciar los abusos y atropellos que cometen los terratenientes, sino para desenmascarar la insensatez en que viven instalados.

Un rico terrateniente se ve sorprendido por una gran cosecha. No sabe cómo gestionar tanta abundancia. “¿Qué haré?”. Su monólogo nos descubre la lógica insensata de los poderosos, que solo viven para acaparar riqueza y bienestar, excluyendo de su horizonte a los necesitados.

El rico de la parábola planifica su vida y toma decisiones. Destruirá los viejos graneros y construirá otros más grandes. Almacenará allí toda su cosecha. Puede acumular bienes para muchos años. En adelante, solo vivirá para disfrutar: “Túmbate, come, bebe y date buena vida”. De forma inesperada, Dios interrumpe sus proyectos: “Insensato, esta misma noche te van a exigir tu vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?”.

Este rico reduce su existencia a disfrutar de la abundancia de sus bienes. En el centro de su vida está solo él y su bienestar. Dios está ausente. Los jornaleros que trabajan sus tierras no existen. Las familias de las aldeas que luchan contra el hambre no cuentan. El juicio de Dios es rotundo: esta vida solo es necedad e insensatez.

Y ¿nosotros? En estos momentos, prácticamente en todo el mundo está aumentando de manera desorbitada la desigualdad. Este es el hecho más sombrío e inhumano: “Los ricos, sobre todo los más ricos, se van haciendo mucho más ricos, mientras los pobres, sobre todo los más pobres, se van haciendo mucho más pobres”, dijo hace pocos años un sociólogo famoso. (Z. Bauman).

Eso dicho de personas y también de países. Ahora con la alerta, para los ricos países europeos entre los que estamos, de la amenaza del combustible. El gas, el petróleo,… con la conclusión de que parece que vamos a ser un 10% más pobres. Y, se oyen voces… si tendremos que oír y practicar, algo que se oyó al comienzo de la etapa de Franco, el racionamiento. Parece que en los regímenes democráticos también nos puede tocar. Y cuando piden atarse el cinturón, ser austeros,…. ¿cuál va ser la contestación? No lo sé, pero la respuesta de la gente, de cada uno de nosotros, y de los países va a indicar si nuestro estilo de vida es como el del rico de la parábola o es otro.

Porque hay hechos, ser un país rico que pone barrera a la llegada de los pobres, cuestionar que tengamos que controlar nuestro consumo es la respuesta de no pocos. Eso es, sencillamente, una consecuencia de la insensatez más grave que estamos cometiendo los seres humanos: sustituir la cooperación amistosa, la solidaridad y la búsqueda del bien común de toda la humanidad por la competición, la rivalidad y el acaparamiento de bienes en manos de los más poderosos del planeta.

Desde la Iglesia de Jesús, presente en toda la Tierra, se debería escuchar el clamor de sus seguidores contra tanta insensatez y la reacción contra el modelo que guía hoy la historia humana. Ahora el Papa está en Canadá en esa peregrinación de penitencia por la muerte de tantos niños aborígenes hasta mediados del siglo pasado. Qué bien si ahora también se oyera a la iglesia, a nuestra diócesis, a nuestras parroquias, a nosotros cristianos, anunciando, desde comisiones de ecología, desde grupos de solidaridad, anunciando que hemos despertado, que pensamos no solo en nosotros sino también en aquellos que sufren lo que nosotros gozamos, y que ese anuncio lo hacemos alertados por el Dios en quien creemos. Ese Dios que hizo un mundo bueno para todos.

 

Si quieres ver la hoja de participación de una de las parroquias de la Unidad Pastoral para este último domingo de julio. PINCHA ABAJO.


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